Historias y Testimonios

A quien corresponda,

Ana fue asignada como padre mentor en mi clase en agosto de 2013 a través del maravilloso programa Padre mentor del Valley Settlement Project. Este proyecto fue diseñado como una iniciativa que abarca a dos generaciones para empoderar económicamente a las familias de bajos recursos, asistiéndoles al mismo tiempo a preparar a sus hijos para la escuela. Esto es lo que exactamente paso con Ana. Ella hizo un total 130 horas como voluntaria en mi clase preescolar antes de que la contraten como maestra auxiliar. Después de haber trabajado por 8 meses en nuestro programa, el hijo de Ana será inscrito en el programa infantil de Campus Kids.
Ella empezó en agosto como padre mentor en mi programa, haciendo 8 horas a la semana como voluntaria. Cada día venía con una gran sonrisa y una mentalidad orientada al crecimiento. Ana estaba dispuesta a aprender, tenía una actitud positiva y estaba dedicada a los niños en la clase. Sus percepciones, ideas y habilidad de comunicarse en inglés y en español son de gran valor.

Actualmente Ana está inscrita en las clases de educación infantil a través de CMC y tiene un bebe de 8 meses. Ella asiste a las clases de noche y viene a mi clase preescolar con preguntas acerca del desarrollo de su propio hijo. Siempre está dispuesta a incorporar algo nuevo que ha aprendido en casa con su hijo.
He conseguido una nueva integrante maravillosa de nuestro equipo gracias al Valley Settlement Project, la cual estoy segura continuara expandiendo sus conocimientos y tendrá un efecto positivo en las vidas de niños en mi programa. Ana será un ejemplo para las nuevas generaciones de estudiantes. Su historia es un ejemplo de lo que Valley Settlement Project puede hacer por las futuras generaciones.

Atentamente,

Karla Stukey
Directora de CRES Campus Kids

“Decidí ser parte del programa de Padres Mentores porque estoy muy agradecido por mi comunidad …. Debido a esta experiencia, ahora me siento más confianza en mis habilidades naturales y mis conocimientos de inglés.”
Participante de Padres Mentores

Mi experiencia como padre mentor ha sido verdaderamente hermosa. Al principio cuando me decidí a esto mi principal motivo fue el ayudar en todo lo que pudiera, ser como una mama para todos los niños, pero nunca me imaginé que iba a recibir más de lo que doy. Cada dia cuando entro a ese salón de clase y veo todas las caritas de esos niños con enorme alegría de verme, mi corazón y mi alma se llenan por completo. La maestra con la que me ha tocado trabajar es un ser hermoso y maravilloso, su amor a su profesión me hace sentir verdaderamente inspirada.

En lo personal, aparte de que día con día veo que mi trabajo y mi entrega tiene muchos frutos, yo estoy  aprendiendo muchísimo que en mi casa con mis propias hijas lo estoy implementando y veo hermosos resultado.

Doy gracias a esta preciosa Fundación por la oportunidad de dar pero también de recibir. Dios bendiga a cada una de las personas que hacen posible que esto exista.

¡Gracias por permitirnos soñar!

Padre Mentor en Sopris Elementary en Glenwood Springs

¿Qué significa ser un padre mentor? Es una pregunta muy importante y para mi es darme cuenta de la oportunidad de conocer y aprender de una nueva cultura, de una nueva vida. Significa hacer algo importante por los demás aun y cuando no esperas nada a cambio; es simplemente compartir lo poco o mucho que yo sé y que con eso puedo apoyar y ayudar a los niños que están interesados en aprender. Es dedicar un poco de tu tiempo a niños que necesitan ayuda, es darles confianza y que sientan que en ti se pueden apoyar no solo para aprender cosas académicas, sino también cosas personales: cómo se sienten, cómo viven. Eso también es importante.
Espero que estos niños que estoy ayudando  tengan un buen desarrollo y un buen desenvolvimiento con los demás. Y estoy segura que yo como persona he crecido enormemente al saber que puedo hacer algo por mi comunidad.

Padre Mentor en Crystal River Elementary en Carbondale

MI experiencia ha sido muy bonita. Fue algo que me saco de mi rutina y aprendí que no solo uno necesita ayuda para aprender, que hay muchos niños y niñas con necesidad de padre mentor en la escuela y eso fortalece mucho a los niños, tanto para aprender como para tener confianza en sí mismo y con los demás. El avance de cada niño ha sido muy grande. Mi maestra dice que el estar yo en su clase ayuda mucho a que los niños no se distraigan y pongan más atención. Los niños y la maestra casi lloraron el último día de escuela antes de las vacaciones de invierno porque creían que ya no iba a volver. Pero les dije que iba a volver en enero y se pusieron felices y se despidieron de mi con un gran abrazo. Fue muy bonito.
¡Muchas gracias!

Padre Mentor en Glenwood Springs Elementary

Trabajo con los niños de cuarto grado. Mi experiencia como padre mentor ha sido increíble. He tenido buenos momentos como malos también. El día que tal vez nunca olvide será el día que una niña vino y me dijo cuando crezca quiere ser un padre mentor como yo y cambiar el mundo. Para mí eso fue increíble porque fue el momento que me di cuenta que con dedicar dos horas de mi vida puedo hacer mucha cosas, como ayudar y apoyar a los niños en sus sueños, y eso para mí es mucha alegría.

Padre Mentor en Crystal River Elementary en Carbondale

Mi experiencia como ayudante de maestro ha sido muy bonita porque cuando entre a trabajar con los niños algunos eran algo tímidos, no sabían escribir su nombre y tampoco tenían mucha comunicación con su maestra. Fue tan bonito cuando ellos empezaron a conocerme y aprendieron a escribir, a leer, a jugar. Me sentí muy bien cuando un día llegue al salón. Estaba muy triste porque un ser querido había fallecido y la maestra les comento a los niños. Todos corrieron de sus asientos para abrazarme. En ese momento sentí que la vida tenía que seguir, que ellos me necesitaban y yo los necesitaba también. Es hermoso saber que hay niños que te aman sin pedir nada a cambio. Solo con amor se sienten felices.

Padre Mentor en Sopris Elementary en Glenwood Springs

Yo apoyo el programa Padre mentor en la escuela de mis hijos. Y esto me ha cambiado la vida. Cuando yo era muy jovencita quería ser maestra de kínder en mi país y por razones diversas no se pudo. Ahora en este lugar he tenido la oportunidad de apoyar a una maestra de kínder y esto para mí es un sueño hecho realidad. A raíz de esta experiencia, me he interesado en volver a estudiar y prepararme para llevar a cabo mi sueño. Le estoy muy agradecida a la fundación Manaus y cada miembro que la representa. Dios les siga bendiciendo por darnos la oportunidad a los padres de familia y hacernos sentir muy útiles para seguir creciendo.

Padre Mentor en Basalt Elementary

Todo este tiempo que he asistido en verdad ha sido una muy buena experiencia para mí, aunque también en el trascurso de ese tiempo hemos tenido problemas. Hay días que no asistimos en la escuela ye estos días se ven raros porque se vuelve como una necesidad para nosotros. Quiero contarles que he pensado en no volver a asistir. El día que le dije a la maestra que no voy a volver porque he decidido quedarme en mi casa, ella me abrazo muy fuerte y me dijo que entiende todos mis problemas y que si regresaba ellos estarían esperándome.
En la vida de toda persona o familias llegan días muy, muy difíciles, tanto económicamente como en todo lo demás. Sin embargo, creo que el que no lucha no gana. Gracias a todos los que nos han apoyado durante todo este tiempo y por su paciencia. Fue una experiencia impresionante.

Padre Mentor en Sopris Elementary en Glenwood Springs

Desde que llegue y entre en el salón note que había un niño muy especial para mí. Él tiene autismo. No le gustaba jugar con nadie, ni sentarse a escuchar los cuentos, ni dibujar, ni hacer manualidades. Yo no sabía cómo acercarme a él. Poco a poco lo iba observando y note que le gusta mucho contar números, cosas y letras. Ahora ya hace proyectos conmigo y jugamos juntos con los demás niños. Yo lo veo más alegre que antes y eso me hace sentir que valió la pena todo mi esfuerzo. Gracias a Manaus por darme la oportunidad.

Padre Mentor en Crystal River Elementary

Mi experiencia como padre mentor ha superado las expectativas que tenía en un principio. Lo que me gusto más son la amistad, el apoyo, la confidencialidad, la humanidad, el respeto, la responsabilidad. Todo esto me ayuda en la escuela que porque el primer día que llegue no sabía mucho, no sabía que hacer, me sentía con miedo, tímida e insegura. Pero al pasar de los días he notado la diferencia. Ahora llego al salón y veo las caras sonrientes de los niños saludándome, la maestra siempre muy atenta. Ya estoy más confiada, sin miedo. Siempre trato de ayudar a los niños. Ya me he aprendido los nombres de cada uno y los días que no los veo, siento que algo me falta. Quisiera estar con ellos, preguntarles como están, que han hecho, convivir más con ellos. En mi salón he trabajado con pocos niños. Empecé con seis y ahora es nada más una niña americana. Se me hace un poco difícil comunicarme con ella por no saber el inglés. Pero eso me impulsa para querer más en mi vida.
Gracias a ustedes por permitirme estar ayudando en mi comunidad y crecer como persona. Por medio de este programa vuelvo a tener sueños. Gracias a ustedes por hacer esto posible.

Padre Mentor en Sopris Elementary en Glenwood Springs

Estoy muy agradecida a la fundación Manaus porque gracias a ellos mi vida ha cambiado mucho. Me he dado cuenta del impacto grande que tiene un gesto de bondad o de ayuda para un niño. Los niños son personitas maravillosas que con una sonrisa te dicen todo. Aunque no hablo inglés, eso no me limita para dar amor y ayuda a estos niños, y una sonrisa de ellos hacia mí, me hace sentir bien, muy bien.

En cuanto a mi persona, ahora me siento bien, me siento útil, me siento satisfecha. El ser padre mentor me ayuda a entender mis hijos también, participo más en su educación. Mi familia está feliz por lo que hago porque lo que hago me hace feliz. Gracias a todos los que hacen esto posible. ¡Muchas gracias!

Padre Mentor en Crystal River Elementary en Carbondale